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La Lobería
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La iglesia de piedra
La serpiente de la iglesia de piedra
El entierro de la iglesia de piedra
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Con más de 50 kilómetros de costa de finas arenas grises, y un mar sin contaminación, Cobquecura es excelente para la practica de deportes náuticos como la pesca deportiva obteniendo buenos ejemplares de Corvinas, Róbalos y Lenguados, además de la práctica de surf y bodyboard. Se pueden apreciar a través de toda la costa formaciones rocosas espectaculares ubicadas a escasos metros del campo, lo que permite observar verdes parajes y ríos aptos para el baño y la pesca. Esto convierte a Cobquecura en un verdadero santuario de la naturaleza.
LA SERPIENTE DE LA IGLESIA DE PIEDRA:

Las húmedas e inmensas cavernas de la iglesia de piedra eran el refugio de una gran serpiente de múltiples colores y de gran hermosura. Ella por esos lugares habitaba y en las horas de mayor calor salía a tomar sol sobre las rocas espantando con su presencia a la gente del sector, pues le hablaba y ellos pensaban que al acercarse demasiado les atacaría. Esto llega a oídos del hijo de un cacique, quien era joven muy valiente y fornido, el que muy decidido les comenta a sus amigos que se encargaría de terminar con aquella terrible amenaza para la tribu. Por varios días rondó por el sector sin lograr ver a la serpiente hasta que cierto día por fin apareció; era gigantesca y tan hermosa como le habían comentado. Al tratar de acercarse para atacarla escuchó que le hablaba con una delicada voz, pidiéndole que no le hiciera daño pues ella tenía esa forma porque había sido victima del hechizo de una bruja y que en realidad era una princesa. El hombre, con grandes dudas y mucho temor, la deja sin hacerle daño. En los días siguientes iba a verla y a conversar con ella, pero sin acercarse demasiado ya que aún desconfiaba. La serpiente, poco a poco, se fue ganando la confianza del joven hasta que un día le dijo que lo amaba y que con un beso suyo se rompería el hechizo y volvería a ser como antes, una linda princesa india, y que todas sus riquezas le pertenecerían. El joven, que también se había enamorado de ella por su suave voz, poco a poco se acercaba más a ella hasta llegar a acariciarla. La serpiente permanecía quieta para no asustarlo, pero él, al verse atrapado por el cuerpo de la serpiente se desesperó y empezó a apuñalarla por todas partes. Gravemente herida y muy triste por la incomprensión de su amado se fue a refugiar a las galerías de la Iglesia de Piedra.

Pasado algunos días, en las rocas de la “piedra de la ventana”, se encontró el cuerpo desnudo y apuñalado de una hermosa mujer.
Averiguando en otras tribus ninguna mujer había desaparecido, quedando en todos la duda de que si esa mujer era la serpiente encantada que había retomado su cuerpo normal producto de los dolores de la muerte y del amor incomprendido.

Por Luis Zamora Figueroa – Docente del Liceo Profesor Diego Misssene Burgos - Cobquecura.