Piedras ubicadas una frente a otra en Talcamávida, fieles vestigios de una gran lección para dos amigas que por ambición y egoísmo se enemistaron. Un día de verano, como tantos otros, ambas van hasta la falda del cerro y allí cada una eligió una mata de maqui para cosecharla. Una de ellas, con gran suerte encuentra una tan cargada que por eso rápidamente realizó su tarea, pero la otra mujer pensó que esa mata alcanzaba para las dos. La reacción de su comadre es molesta y no quiere compartir su hallazgo; la discusión sube de tono y la amistad se olvida, al mismo tiempo que, por designios superiores, van lentamente conviertiéndose en piedra.
Por Luis Zamora Figueroa – Docente del Liceo Profesor Diego Misssene Burgos - Cobquecura. |