En la Reforma; un trabajador, de regreso a su hogar se le atravesó un perro de color blanco. Como era un perro muy lindo el hombre los sigue, pero desaparece en una barranca. Esto lo comenta con su padre, y ambos, al día siguiente, van al lugar donde el perro desapareció. Preparados con palas y picotas cavan en la tierra y al poco rato encuentran dos cántaros de greda vacíos. Continúan cavando y de repente comienzan a aparecer misteriosamente muchos sapos, por lo que los improvisados buscadores de tesoros se van muy atemorizados a sus casas. Aseguran que si ellos hubiesen continuado con la búsqueda se habrían encontrado con un gran tesoro consistente en muchas monedas de oro.
Por Luis Zamora Figueroa – Docente del Liceo Profesor Diego Misssene Burgos - Cobquecura. |