Reventada de cansancio, llega una pobre mula, casi al frente del arco de los enamorados, por la gran carrera que se pegó al arrancar del diantre que se la quería llevar; al verse acorralada con toda su fuerza ella afirma una de sus patas en una roca para saltar hacia el mar escapando así del diablo dejando como testimonio impresa su pata en la dura roca.
Se cuenta que cada noche la pata de mula cambia de color, si un día está amarilla al siguiente va a estar roja.
Por Luis Zamora Figueroa – Docente del Liceo Profesor Diego Misssene Burgos - Cobquecura. |