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La Lobería
La loba blanca
La era de pullay
La sirena y el Cerro la Huacha
El Piuchén
Un perro blanco en la Reforma
Destrucción del puerto de Buchupureo
La iglesia de piedra
La serpiente de la iglesia de piedra
El entierro de la iglesia de piedra
Piedra la Seña
Los remolinos del guanaco
El diablo de la Candelilla
Los duendes del estero Coqueto
La cama del diablo
El arco de los enamorados
Las huellas de la carreta del diablo
La pata de la mula
Los piratas en Taucú
La playa Mure
Piedra las comadres
El salto del diablo
La sirena
La poza del carnero
Naufragio en Huilquicura
Piedra de la campana
La virgen de Santa Rita I
La virgen de Santa Rita II
La cueva de Huilquicura (de Santa Rita)
Las hadas de Santa Rita
Kakipeluka
Leyenda de Malalco
La laguna de Santa Cruz
Anécdota en la Lobería
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Con más de 50 kilómetros de costa de finas arenas grises, y un mar sin contaminación, Cobquecura es excelente para la practica de deportes náuticos como la pesca deportiva obteniendo buenos ejemplares de Corvinas, Róbalos y Lenguados, además de la práctica de surf y bodyboard. Se pueden apreciar a través de toda la costa formaciones rocosas espectaculares ubicadas a escasos metros del campo, lo que permite observar verdes parajes y ríos aptos para el baño y la pesca. Esto convierte a Cobquecura en un verdadero santuario de la naturaleza.
LA PATA DE LA MULA:

Reventada de cansancio, llega una pobre mula, casi al frente del arco de los enamorados, por la gran carrera que se pegó al arrancar del diantre que se la quería llevar; al verse acorralada con toda su fuerza ella afirma una de sus patas en  una roca para saltar hacia el mar escapando así del diablo dejando como testimonio impresa su pata en la dura roca.

Se cuenta que cada noche la pata de mula cambia de color, si un día está amarilla al siguiente va a estar roja.

Por Luis Zamora Figueroa – Docente del Liceo Profesor Diego Misssene Burgos - Cobquecura.