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Son escasas las manifestaciones de folklore que se puedan considerar como genuinas de esta zona, debido a que siendo chilenas e hijas de las costumbres traídas por los conquistadores, son semejantes.
Debido a la distancia que hay entre las ciudades, con relación a esta zona costera, se mantienen todavía vigentes, muchas costumbres antiguas, entre las cuales vale la pena mencionar: velorios (rezos adaptados por rezadores caracterizados del lugar, novenarios y atenciones gastronómicas).
Sepelios en Guando: Se refiere al traslado del difunto, desde su casa hasta el cementerio, “al hombro” (en guando). La camilla se hace en dos varas, unidas por listones. Sobre ella va el ataúd. Seis hombres lo cargan. Caminando dando pasos como un medio trote acompasado. Se van cambiando constantemente, mientras las demás personas del cortejo lo hacen de a caballo. Esto se hace sólo cuando hay una gran distancia entre ambos lugares. En los lugares destinados al descanso, de deja una cruz como recuerdo. Entre tanto los familiares se encargan de atender con refrescos a los acompañantes (se usa más vino que bebidas).
Mingaco: Trabajo hecho en común en base a cooperación. Su paga es la buena comida y abundante bebida (vino). Este mismo sistema rige para las cosechas, especialmente para las trillas a máquina o “a yegua”, aunque éstas ya son escasas. |
| LO FOLKLÓRICO Y PROFANO: |
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Pintorescas ramadas ofrecen bebidas, comestibles y música campesina.
Suenan vibrantes los encordados metálicos entre los ágiles dedos de las guitarristas, acompañadas por el huaso que tamboretea sonoramente.
Las parejas bailan y bailan cueca tras cueca, regadas, a intervalos, por el “aro” vivificante. Las niñas casaderas lucen vestidos a la moda. Alegres flores de plástico adornan sus cabellos y, algunas pintas o sombras de colores audaces, se destacan sobre sus ojos.
Los varones, montando brisos caballos o famélicos jamelgos, van de un lado a otro corriendo y sofrenando las sudorosas bestias, entre nubes de polvo. Nadie se escapa de escupir adobes! Lo interesante es llamar la atención.
El vinillo envalentona a los jinetes que suben el tono de sus palabras y, junto a un “varón de eucaliptos”, comienzan las topeaduras “por ver y jugar”, terminando, a veces, en grescas muy en serio.
Si quieren saber, señores,
Cómo enamoran los huasos,
Se suben a un cerrito,
Y se agarran a peñascazos.
Nombres de bueyes
Los bueyes son para los campesinos de la costa su principal herramienta de trabajo.
Los cuidan como si fueran miembros de su familia. Durante el invierno los guardan en pesebreras hechas cerca de sus dormitorios. Se levantan “con noche” (antes que aclare), para darles su primer forraje (paja de trigo). Si no llueve los sacan al potrero “pa que se desprendan”, o “pa que se destiendan”.
Se caracterizan por enyugarlos desde cuando tienen poco más de un año. Ellos dicen que es bueno amarrarlos cuando el cacho puede afirmar la coyunda.
Usan nombres que unidos forman una idea con alguna intensión.
Por Ejemplo:
- SOY – LINDO
- POR VOS – PADEZCO
- PAJARITO – TENGO
- SUFRO – POR VERTE
Es necesario destacar el hecho de que todavía enyugan a las vacas.
Un campesino que comienza a formar su hogar, adquiere una vaca, sin usar dinero: “la toma a medias”. La primera cría, si es macho, le corresponde a él. Lo cría. Pasando el año lo unce con la madre. Así tiene la yunta para comenzar a trabajar, sembrando como mediero. Ellos dicen “lo bueno es que la vaca tenga que parir bajo el yugo”. Es exageración, pero andan muy cerca de que suceda.
Idiosincrasia campesina
La manera de ser de los campesinos de la costa, es semejante. El trabajador al día y el “hombre mayor”, el que ya se le trata de DON, se comportan de manera diferente, pero de acuerdo a su rango.
El trabajador al día desayuna con caldo de papas. El Don lo hace tomando “café de rico-pobre”. Esto es: café de trigo.
Se les dice así porque han acrecentado fortuna en tierras, animales, cereales y casas. Pobres, por su manera de ser: sencillos, acampados, debido, especialmente a su incultura.
Cuando se juntan dos DONES en una fiesta campera, brindan con el siguiente dialogo:
- Salú pues don Pedro.
- Salú pues don Juan.
- Qu’en salú se le convierta.
- Con igual fineza pago.
Las mariscadoras de “La Orilla”.
“La Orilla” es un lugar que dista 18 a 20 Kmts. De Cobquecura hacia el sur.
Allí viven familias que han hecho sus casas entre las quebradas de las lomas lindantes al mar. Siempre al lado de una vertiente. Hacen huertas y trabajan como abejas.
Se caracterizan por ser buenas mariscadoras. Los hombres trabajan en la agricultura. Ellas bajan al mar y se adentran en él, buscando los mariscos de la orilla: locos y piures.
Este trabajito lo realizan, especialmente, cuando las mareas son al amanecer. Prefieren esta hora porque, según su decir: “el agua está calientita”. Además, nadie las mira, porque deben hacerlo desnudas.
En la casa, arreglan en sartas los mariscos y los colocan ordenadamente en canastos grandes, llamados “de bote”.
Bien equilibrados sobre su cabeza, hacen el recorrido de 18 a 20 Kmts. Hasta el pueblo, para vender su mercadería. La ofrecen de puerta en puerta: “Caserita… le llevo piures y locos en sartas… fresquitos…” La venta es rápida. Luego se van a los almacenes a “emplear en las faltas”, o sea, a comprar lo que les falta para llevar a sus casas. Y regresan con los canastos vacíos, desandando la misma distancia del amanecer.
Gastronomía folklórica.
Entre la gastronomía folklórica que se usa en la zona costera, se hallan varios guisos. En las faenas agrícolas son servidos, sólo en contadas ocasiones.
1.- CUTRIACO: Consiste en porotos con trigo sancochado y partido en piedra. Se adereza con manteca de cerdo, ají en vaina y demás ingredientes.
2.- CATUTO: De uso más extendido. Es hecho también de trigo cocido. Se muele en la piedra y se amasa. Sirve para acompañar otros guisos como luche, pebre picante, etc.
3.- HINCHE: Harina de trigo nuevo. Se sirve como primicia del trigo que se va a cosechar. El grano está sólo huelán (a medio secar). Esta harina se hincha en el vaso y lo rebasa. De ahí su nombre.
4.- CACHILLA: Consiste en combinar los porotos con trigo. Se cuecen juntos. La palabra cachilla es una voz castellana mapuchizada. Los españoles trajeron el trigo de Castilla. Los indígenas lo designaron con el nombre de su procedencia, acomodándolo a su lenguaje.
5.- Comida de MOTE: Llaman así a una legumbre en base a mote cocido. Se cuece a fuego lento, aderezado con manteca de cerdo y se revuelve con cucharón de madera. Se usa mucho actualmente y es de sabor muy agradable. Característico en las trillas.
6.- CABRITOS Y ROSCAS: Son dulces hechos de masa, cocidos al horno y cubiertos con betún de clara de huevo y azúcar. Se usan para las fiestas Patrias, para la festividad de San Juan y cuando hay casamientos u otras meriendas festivas en los campos.
Por Ramón Orellana Yánez – Dueño de Cabañas Rucamar - Cobquecura. |
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